El cartel es uno de los formatos donde más libremente puedo poner a prueba mi manera de pensar y diseñar. A través de estas piezas exploro distintos temas de contenido social, como el cuidado del medio ambiente, así como interpretaciones gráficas de canciones y expresiones culturales que me inspiran.
Gran parte de este trabajo surge en el contexto de concursos de cartel, principalmente de la Bienal Internacional del Cartel en México, un espacio que considero fundamental para el diseño como medio de reflexión, postura y comunicación. Participar en estas convocatorias me permite trabajar ideas con mayor profundidad conceptual y medir mis decisiones gráficas dentro de un panorama más amplio.
Algunos de estos proyectos han sido seleccionados como finalistas, experiencias que han representado un impulso importante para seguir afinando mi lenguaje visual y fortaleciendo mi proceso creativo. Sin embargo, aunque he estado cerca de obtener un premio, mi motivación no parte de ganar.
Participo porque el formato me exige ir más allá: cuestionar mis ideas, experimentar y poner a prueba mis habilidades como diseñador. Para mí, el verdadero valor está en el proceso, en la búsqueda constante y en la oportunidad de confrontar mi trabajo con otros puntos de vista.
Creo firmemente que el diseño puede ser una herramienta de cambio. Cada cartel es una oportunidad para posicionar una idea, generar conversación o incomodar lo suficiente como para provocar reflexión.