El proyecto para 100 Montaditos tomó como punto de partida una marca con carácter definido: española, accesible y pensada para disfrutarse de manera casual. Desde ahí, el trabajo consistió en llevar ese espíritu al contexto mexicano, manteniendo visibles su origen y personalidad a través del diseño.
Mi participación se centró en la creación de materiales gráficos impresos y digitales, colocando siempre a la comida como eje visual. El diseño se apoyó en color, composiciones directas y fotografía apetecible, utilizando referentes gráficos de la marca para comunicar de forma clara, inmediata y atractiva su propuesta.
Desarrollé menús, materiales impresos, contenido para redes sociales y piezas de comunicación exterior como espectaculares, entendiendo cada entrega como parte de un mismo universo visual. Más que resolver formatos por separado, el enfoque fue construir un sistema capaz de adaptarse a distintas escalas sin perder claridad ni fuerza gráfica.
El resultado fue una comunicación visual que permitió a 100 Montaditos posicionarse y crecer en México, transmitiendo su sabor y origen español a través de un diseño honesto, reconocible y fácil de conectar con la audiencia local.





